Universo sonoro: Los sonidos y sus efectos

Algunos ruidos o sonidos nos agobian y sacan de quicio, como las bocinas en los tapones y los martillazos de una construcción. Pero como el mundo se trata de opuestos, del mismo modo existen sonidos capaces de aquietarnos, entusiasmarnos, y energizarnos.

Esto se explica porque asimilamos todo lo que nos rodea a través de asociaciones, incluyendo los sonidos. Cada sonido es capaz de vincularnos a una emoción o sensación específica, muchas veces vinculada a una experiencia previa. Esto nos pasa recurrentemente con la música, por ejemplo. Mientras algunas canciones son capaces de cargarnos de energía, otras nos hacen sentir más introvertidos, y en algunos casos, hasta más tristes y negativos.

Se trata de algo sumamente poderoso, ya que los sonidos son capaces de potenciar nuestros estados de ánimo y generar en nosotros condiciones como la concentración, la lucidez, la serenidad y el dinamismo para enfrentar el día.
La música es capaz de crear emociones pico, que pueden incrementar o disminuir la dopamina, un neurotransmisor producido en el cerebro que controla los centros de placer y reconocimiento. Una buena selección musical, nos permite modular y neutralizar muchas sensaciones negativas que generan en frecuentemente sentimientos pesados, inferiores y negativos.

La música, incluso ha sido vinculada con la capacidad del cerebro de regenerarse, y con la capacidad de activar y mejorar la atención. Estos beneficios de la música pueden vivirse no sólo escuchándola; con cantar, tocar un instrumento, o tararear una canción, estamos estimulando nuestro cerebro y nuestras emociones.

Ese fenómeno del mundo sonoro ya fue observado y estudiado por los antiguos. En nuestra práctica, por ejemplo, existe una técnica denominada mantra que explora justamente los efectos de los sonidos sobre el cuerpo y el psiquismo.

Así que sube el volumen y déjate llevar. Ármate un playlist de tus canciones favoritas y recurre a él siempre que necesites.

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