Seis años de historias, risas y evolución.

Abril es nuestro mes aniversario. Este año celebramos 6 años de muchas risas, evolución y crecimiento.

Nuestra historia como escuela empieza en el 2011, cuando nuestro director Johnny Martínez, acabando de llegar de formarse en Buenos Aires, encontró lo que pensó que era el lugar idóneo para el trabajo que hoy seguimos haciendo.

En ese entonces, con bastante escepticismo Johnny subió al cuarto piso del edifico donde hoy seguimos y encontró un espacio de tamaño bastante modesto, pero con el potencial de convertirse en la casa, no sólo de nuestro trabajo, sino también de nuestros alumnos y profesores que eventualmente vinieran traer sus cursos.

Desde el inicio, era importante que nuestra escuela ofreciera lo que hoy sigue ofreciendo: una sala de práctica pensada para el confort de las clases, una sala de estar para generar un ambiente de comunidad en la que nuestros alumnos puedan convivir e intercambiar ideas y en las que se pudiera dedicar tiempo para el estudio de esta fascinante filosofía, ducha y claro, ¡cocina! lugar favorito de tantos.

Al inicio todas las clases eran impartidas por Johnny, quien también cocina y atiende a los alumnos. No fue hasta el 2013 que comenzaron los primeros grupos de estudio, de donde salieron Marilyn y Tommy, hoy también instructores de nuestro espacio y finalmente en el 2015, cuando nos mudamos -en el mismo edificio- a un lugar más grande que acompañara el crecimiento de nuestra escuela.

Desde entonces, han pasado por nuestro espacio más de un centenar de alumnos. Muchos siguen hoy creciendo con nosotros; otros, que vuelven periódicamente y nos llenan de alegría; y otros que, entre el tiempo y el espacio, se han perdido, pero para los que el cariño también sigue intacto. Hemos tenido la dicha de recibir a los profesores Yael Barcesat, Gustavo Oliveira, Marisol Espinosa y Vanessa De Holanda con cursos inspiradores y llenos de contenido.

A todos un agradecimiento sincero por acompañarnos en esta jornada y hacer de este espacio un lugar tan especial. Al final, ¿qué es una casa hermosa si no vive en ella gente alegre y dispuesta a crecer y transformarse para mejor?

¡Que vengan otros seis años más llenos de cariño, evolución y crecimiento para todos!