Cinco formas para mejorar tu flexibilidad

¿Es verdad que a mayor musculación corresponde una menor flexibilidad? Eso es sólo una verdad a medias.

Primero, vamos a entender qué es la flexibilidad. Mucha gente confunde elongación muscular con flexibilidad. Ocurre que ésta comprende una serie de factores de los cuales los músculos son sólo una parte.

Generalmente se acepta que el músculo muy elongado pierde en fuerza, y que el músculo muy fuerte pierde en elongación. Sin embargo, sabiendo trabajar el cuerpo, se obtienen músculos fuertes y bien elongados simultáneamente. Un buen ejemplo de esto es la gimnasia olímpica.

El Yôga posee una serie de técnicas que desarrollan la musculatura de manera extremadamente armoniosa, confiriendo dominio aun de músculos considerados involuntarios, lo que contribuye a lograr una performance superior en cualquier deporte, danza o lucha. Y además garantiza una proverbial flexibilidad articular y muscular, obtenidas mediante la eliminación de tensiones localizadas, la concientización de grupos musculares y las permanencias mayores en el punto culminante de exigencia. 

Toma en cuenta tus articulaciones

Como ya mencionamos, la flexibilidad comprende la elongación muscular y la flexibilización articular, pues la elongación sólo actúa en el ámbito muscular, pero si queremos conquistar una buena flexibilidad, debemos aumentar el ángulo de amplitud de las articulaciones. 
A la hora de armar una secuencia para mejorar tu flexibilidad, no olvides tomar en cuenta ese detalle.

Permanencia versus repetición

Si deseas acelerar tu progreso en lo que concierne al logro de flexibilidad, explora la permanencia y no la repetición. El reflejo de contracción en el huso muscular, generado por la repetición, tornará ese procedimiento menos eficaz que el de permanecer en el punto de flexión máxima y ahí relajar todos los músculos que puedas. Después, sin deshacer, procura ir más allá, y así sucesivamente, hasta que te parezca que es hora de terminar la posición.

Localiza tu atención

Cuando localizas la conciencia en una región del cuerpo, diriges hacia allí un chorro de energía vital. Ella eleva la temperatura de la región en la cual estás concentrando tu atención, estimula hiperemia, 􏰁una mayor afluencia de sangre,􏰁 y con eso contribuyes notablemente a la regeneración de los tejidos, la vitalización de órganos y músculos y la eliminación de potenciales enfermedades, estimulas la buena distribución de la energía y aumenta la flexibilidad. No es preciso mentalizar nada. Sólo localizar la conciencia en la región. 

Contrafuerza

La técnica de la contrafuerza suele aumentar instantáneamente algunos grados de flexión. Consiste en dar la máxima flexión; enseguida, aplicar la fuerza muscular en el sentido opuesto al de aquél en el cual se desea aumentar la flexibilidad, sentido al cual un asistente opondrá resistencia.

Cuida tu alimentación

La reducción drástica de la sal, de los quesos y de las carnes en la alimentación también ayuda mucho. Lo ideal es la eliminación de la sal y de las carnes. La cuajada y el yogur pueden y deben continuar siendo consumidos. 

Aquí te dejamos algunas secuencias para que entrenes en casa.

(Extraído del libro Yôga Avanzado de DeRose)

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